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La invención de Morel

Realismo fantástico es el nombre de culto para la fantasía y la ciencia ficción. En realidad, son la misma cosa.

Una característica del realismo fantástico es la mayoría de sus escritores han sido o son latinoamericanos: como Gabriel García Márquez, Julio Cortázar, Jorge Luis Borges, entre otros.

Es interesante ver la fantasía bajo una óptica tropical, huyendo de las convenciones europeas y estadounidenses.

La Invención de Morel
fue escrita por Adolfo Bioy Casares en 1940. Este autor argentino consideraba esta novela como el inicio de su carrera literaria, e incluso el gran Jorge Luis Borges, su amigo personal, mencionó que el libro en cuestión evidenciaba «una trama perfecta».

El libro fue inspiración para la serie Lost; así, La Invención de Morel cuenta la historia de un fugitivo que se esconde en una isla de la Polinesia, donde cree estar solo. Mientras está cada vez más afectado por la soledad, se da cuenta de misteriosos visitantes en la isla. Es de entre estos visitantes que descubre a Faustine, una mujer joven y hermosa de la que termina perdidamente enamorado; quien, extrañamente, ignora sus peticiones.

Borges tenía razón y la trama es realmente perfecta. No hay un detalle fuera de lugar y todo encaja como un gran rompecabezas, desde los dos soles de la isla, hasta la piscina que tiene peces muertos, pero que en ciertos fragmentos de la novela presenta agua limpia.

¿Cómo está escrito La invención de Morel?

La escritura del libro es muy interesante. Es un diario en primera persona, que narra las aventuras del protagonista por la isla. Morel habla acerca de la forma cómo sobrevive al frío y a las mareas, en cómo encuentra comida y refugio, describe las construcciones de la isla y, finalmente, quienes son las personas que pueden y no estar ahí.

A veces, vemos notas de pie de página, colocadas a propósito por el autor para ser el diario más verosímil, como si aquello fuera un relato real editado por otra persona que lo encontró más tarde. Siendo de ciencia ficción, los eventos extraordinarios son todos explicados en la trama y, por lo tanto, podrían muy bien ser reales.

Prófugo de la justicia, el protagonista anhela la compañía al mismo tiempo que teme que las personas descubran quién es y lo denuncien. Así mismo, pasa solo demasiado tiempo, sobreviviendo a la intemperie de la naturaleza, por lo que, como lectores, podemos pensar que se ha vuelto loco.

Así, nos perdemos entre los caprichos y delirios de un hombre aislado de la sociedad por sus propios medios.

Pero, en realidad, la falta de contacto con los diversos habitantes de la isla se debe a Morel, y de esto se percata el personaje cuando conoce a un científico que también habita isla, quien tiene como mayor ambición de superar a Dios, no sólo mediante la creación de nuevas personas, sino perpetuando la vida.

Así, La Invención de Morel nos muestra cómo una máquina (obra del mencionado científico) es capaz de captar absolutamente todo de una persona a partir de sus sentidos (a manera de una película), pero sin una conciencia; es decir, una simulación de la vida donde no hay esencia; donde hay una proyección, pero nada más.

De ahí que Morel quiera salir de la isla para encontrar a la verdadera Faustine, pero después de descubrir que todos los que participan de este gran ‘película’ están muertos, acaba por querer estudiar la máquina y de incluirse en dicho mundo, tal vez en paralelo, o incluso muerto.

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